sábado, 28 de mayo de 2016

Prométeme que serás delfín

Título: Prométeme que serás delfín
Autora: Amelia Noguera
Editorial: Suma de letras
Páginas: 288

Agradecer a la editorial Suma de letras y a Amelia Noguera el envío del ejemplar.

Sinopsis

Una profesora de Primaria aparece asesinada en su aula, dentro de un armario y con la boca y las muñecas enrolladas en papel celo, igual que ella castigó a Sofía, una de sus alumnas. Algunas de sus amigas intentan evitar la CATÁSTROFE y deciden investigar para encontrar al culpable. ¿Quién querría ver muerta a Adela? La lista es muy larga pero muy pronto otro hecho terrible la reduce drásticamente.


A través de sus miradas inocentes pero con la aguda intuición infantil, el lector se adentrará en el mundo de Sofía, la niña hiperactiva que más odiaba a la profesora. También conocerá a su madre, una doctora desesperada que vive solo para su hija. Sin embargo, lo que descubrirá en este camino quizás habría preferido no haberlo sabido nunca.


Opinión

Los que sois asiduos a este rinconcito de internet sabéis que siento cierta admiración por la escritora Amelia Noguera. Y confieso que la admiro porque, en mi opinión, se está forjando una carrera literaria por sí misma, con muchísimo esfuerzo; imagino que siempre es así, pero su caso me llamó la atención desde el principio porque me dio la sensación de ser una mujer que no aceptaba un "no" por respuesta y que creía en las historias que contaba y que, quizás por ello, decidió autopublicarlas, porque existía en ella un deseo imparable por dar a conocer lo que escribía. Y puedo decir que casi regalaba sus historias, ya que dos o tres euros es prácticamente regalar. Y fue eso, y escucharla en la radio, lo que hizo que un día comprara su novela La pintora de estrellas y quedara fascinada con su capacidad de contar historias. Aparte de esto, Amelia además me ha demostrado que no es una autora de géneros, no puedo etiquetarla, y tampoco estoy de acuerdo con eso de que sea una autora de "personajes". Para mí Amelia es una autora de historias en las que predominan realidades que se esconden entre tramas argumentales, por ejemplo, en La pintora... trata asuntos como la homosexualidad, la violencia de género o el abuso a menores, en Escrita en tu nombre nos habla de la guerra y las marcas que deja en las personas. Amelia es una autora de personajes, sí, pero es una narradora de realidades, como también lo demuestra con Prómeteme que serás delfín.

Al terminar de leer la novela me acordé de una cosa que me decía mi madre cuando yo lloraba por ser bajita, que el perfume siempre viene en tarros pequeños. Esta novela de Amelia es como un perfume, ya que es admirable como concentra tantos elementos en relativamente pocas páginas (menos de 300). Asimismo es una novela cargada de sentimientos en los que predomina la indignación, la de la autora pero también la de muchos de nosotros. Y confieso que por un momento tuve miedo, pues pensé que mostrar tal nivel de indignación era peligroso en los tiempos en los que predomina lo "políticamente correcto". Pero cuánto más leía más pensaba ¡bendito riesgo! si los autores no son lo suficientemente valientes para tomar ese riesgo y denunciar las injusticias diarias ¿Quién lo es? Porque sí, porque después de haberla leído y de haber reflexionado sobre la misma, con lo que me quedo es con la indignación. Y en este sentido Amelia no deja títere sin cabeza, pero lo hace de manera magistral, insertando su indignación en una trama argumental que tiene como centro el asesinato de una profesora en un colegio y, en un principio, nos preocupamos por el quién y por el porqué, sin embargo, a medida que más leemos, esa preocupación se transforma y acabamos por preguntarnos ¿Y por qué no lo ha hecho antes?

Sin embargo, como digo, esta línea argumental le sirve a Amelia para hacer una crítica brutal de situación actual de la educación hoy día en España. Una educación que se ha visto aún más mermada por los recortes de los últimos años y que se refleja en la lentitud en las sustituciones, la precariedad de algunas instalaciones escolares, etc. Amelia también crítica en cierta manera el sistema por oposiciones que, en ocasiones, supone la entrada de profesores como Adela que no sienten ninguna vocación por la profesión: "Daba igual si era buena o mala profesora, si faltaba, si sus alumnos aprendían o no con ella, si la adoraban, la temían o la ignoraban; había aprobado la oposición". La autora, además, hace referencia a la falta de libertad por parte de esos profesores que sí sienten pasión por la profesión y que, en múltiples ocasiones, se ven limitados a seguir un sistema encorsetado que deja poco espacio a las innovaciones educativas y en el que solo importa las estadísticas. No obstante, por encima de todo esto, Noguera se centra en cómo el sistema falla cada día a niños como Sofía, quienes padecen una "enfermedad "inventada" a la que nadie parece dar importancia: TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Y es aquí donde la autora muestra una realidad poco conocida, en ocasiones ignorada, pero que supone un infierno para quienes la vive.

Y es en la figura de la madre de Sofía, María, donde mejor se aprecia el sufrimiento de las familias que deben lidiar con niños con trastornos en el comportamiento. María es uno de esos personajes difíciles de olvidar. Y, para mí, se ha presentado ante todo como una mujer agotada pero no vencida. Desencantada con la realidad, que cada vez se presenta más injusta. A través de María vemos la frustración de tener un problema al que nadie parece querer dar una solución. Es una madre incomprendida, impotente, sola, que tiene que ver cómo el sistema le falla a su hija una y otra vez: "Ahora es incluso peor, porque la Consejería de Educación ha quitado la poca ayuda que daban y los niños hiperactivos como mi hija tienen que aguantarse..." Y sufre por su hija, sufre por sí misma, sufre por lo que ve cada en día en su trabajo, como médico: "Ser médico hoy en día es un acto de fe: fe en que al menos tus conocimientos no pueden recortarlos, por ahora". Pese a ello, yo no he sentido lástima por María, muy al contrario, he sentido respeto y admiración. Su testimonio ayuda a crearnos una idea de lo que es convivir con una niña como Sofía, pero también lo hace su amiga, esa personita anónima que nos cuenta la vida en el colegio. Ese niña que ve en Sofía una persona especial, con una sonrisa que no se borra. Pero si hay un personaje especial, ese es el de la abuela de Blanca. Y es increíble como Amelia sabe crear personajes a los que es imposible no coger cariño y, en este caso, es aún más meritorio pues la abuela de Blanca me ha cautivado en apenas unas páginas. Su discurso sobre la importancia de la educación para crear una sociedad mejor me ha parecido brillante, así como lo necesario que es trabajar en una educación que no solo mida los conocimientos sino que fomente la creatividad, la imaginación: "¿Copiando se aprende a pensar? Claro que no, a pensar se aprende leyendo, entendiendo y cuestionando lo que se lee; para copiar están las fotocopiadoras ¿Y dónde queda la imaginación, la fantasía? ¿Dónde queda la creatividad?".

En cuanto a la trama argumental, es decir, el asesinato de Adela y la posterior investigación, lo cierto es que poco a poco se va difumando y el lector como que casi pierda el interés. Y llega un punto en que casi da igual saber quién asesinó a Adela, pues cualquiera pudo haberlo hecho, cualquiera tuvo motivos. No, admito que para mí el asesinato ya fue lo de menos, me interesaba más qué es lo que se escondía tras ese asesinato que no es más que el reflejo de la decadencia de la educación.

Sin duda alguna, Prómeteme que serás delfín es una novela que da para mucho (no me mencionado el bullying o las tóxicas relaciones entre padres y profesoras), podría hacer miles de referencias, pero he señalado lo que a mí más me ha llamado la atención. Puedo decir que esta novela es un grito, una llamada de atención de la autora sobre muchas cosas, educación, sanidad, etc. y sobre cómo el sistema falla constantemente. Y falla a personitas como Sofía, delfines inquietos que no dejan de sonreír...

10 comentarios:

  1. Yo estoy a 30 páginas de acabármelo y tengo miles de post-its marcando momentos que me han tocado. Mi hijo tiene TDAH y llevamos vi xk colegio, psicólogas de pago, neuropediatra privado porque la Seguridad Social te dice que no es neurólogico sino de salud mental... Me he sentido muy identificada...

    Besos de tinta

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  2. Una reseña preciosa guapa. A mi me ha convencido también con el tema de Sofía, el sufrimiento de su madre y esa gran crítica social.
    Besos

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  3. No has podido explicar mejor el porqué de leer esta historia, sin duda parece una gran lectura. Yo estoy esperando un sorteo y si no me toca me haré con el libro.

    Besitos

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  4. En principio la había descartado, pero on tu magnífica reseña me has despertado las ganas.
    Un beso ;)

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  5. Como tu dices es un libro del que se podría estar hablando horas... me ha gustado mucho, solo Amelia es capaz de hacer un libro con tanta crítica social y hacerlo de esa forma bonita, con mucha sensibilidad.
    Un beso

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  6. Pues he visto muy buenas opiniones, pero el tema no termina de llamarme la verdad
    Besos

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  7. Pues se me había pasado tu reseña. Parece que nos ha gustado mucho a todas.Sobre todo me ha gustado María, la madre de Sofía.
    Besos

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  8. Aunque me pica la curiosidad, de momento voy a dejarlo pasar.
    Genial reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

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  9. Es verdad que se pueden hacer muchas referencias. Hay muchas frases que me han encantado y estoy de acuerdo con lo que dices. El perfume en tarros pequeños, la medida de este libro es perfecta. Que últimamente siento que se peca un poco de alargar las cosas innecesariamente.
    A mí también me ha encantado María, y Blanca. Y las niñas, sobre todo, creo que están genial reflejadas.

    Coincido con tu reseña. Es un libro diferente. Fresco y recomendable :)

    Gracias por pasar por mi blog.

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